24 de septiembre de 2010

La ficha

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Llegó la hora -dije
y el tiempo se detuvo.

No hay reproches.

La mano que me guía /
la voz ajena
todo
se apagó.

15 de septiembre de 2010

Hacer la palabra

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Nada de lo que escribo es nuevo,
pero ¿qué importa?
¿acaso el amor
no se hace desde tiempos inmemoriales
y siempre siempre
parece la primera vez?

14 de septiembre de 2010

11.55 p.m.

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La luna me invita a su cuarto menguante
lamentablemente, sobra una plaza
y me siento a pescar estrellas
paciente, pero sobra una plaza

3 de septiembre de 2010

Ahucios y vios

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Descálzate.
Y si es necesario, despiézate.
Arremángate, hasta la rodilla
y camina.

Caminate.
Trepa por tu espalda y prueba tu médula ósea,
o sea, caminate
y no te pienses ni desnuda ni tuya
ni sola ni ahuciada.

Flexiona las ideas
y reflexiona en las esquinas.

Ahora bien,
cuando llegues a tus vios,
descamínate,
a través de la tarde que duplicará el espejo.

Y si te sobra tiempo
aunque sólo sea un pellizco
desausénciate, mujer.

Que no existe cosa más bella
que tus ojos, duplicando
la tarde que duplica el espejo.

31 de agosto de 2010

Si para recobrar lo recobrado (Francisco Luis Bernárdez)

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Si para recobrar lo recobrado
Debí perder primero lo perdido,
Si para conseguir lo conseguido
Tuve que soportar lo soportado,

Si para estar ahora enamorado
Fue menester haber estado herido,
Tengo por bien sufrido lo sufrido,
Tengo por bien llorado lo llorado.

Porque después de todo he comprobado
Que no se goza bien de lo gozado
Sino después de haberlo padecido.

Porque después de todo he comprendido
Que lo que el árbol tiene de florido
Vive de lo que tiene sepultado.

27 de agosto de 2010

Poema vertical

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A Roberto Juarroz


Pasar la noche afuera ¿Afuera de dónde?
Pasar la noche fuera ¿Fuera de qué?
Pasar la noche ¿Pasarla hacia dónde?
Pasar ¿De qué lado?

Hasta hacer equilibrio
sobre la linea que une las dos mitades
y hacer tres y cuatro y más mitades.

No importa en donde quedemos
lo importante es pasar
pasar la noche afuera, sí
pero afuera de uno:

Porque no existe mayor intemperie
que estar fuera de uno mismo.

Allí,
hasta el horror teme entrar.